A partir de enero de 2026 entrará en vigencia un esquema de integración tributaria que permitirá pagar los impuestos nacionales y locales en una única operación digital mensual.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires activará desde el primer día de enero de 2026 un nuevo mecanismo de integración tributaria que modificará la forma en que los pequeños contribuyentes cumplen con sus obligaciones fiscales. A través de la Resolución General Conjunta 5769/25, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y el gobierno porteño formalizaron la incorporación de la capital nacional al régimen de Monotributo Unificado y al Sistema Único Tributario (SUT). Esta medida apunta a centralizar en un solo trámite el abono del componente nacional y del impuesto sobre los ingresos brutos, lo que elimina la necesidad de realizar gestiones por separado ante distintos organismos públicos.
La nueva operatoria alcanza de forma directa a quienes posean domicilio fiscal en CABA. El beneficio central de esta unificación radica en la simplificación administrativa, ya que los usuarios podrán visualizar la totalidad de sus deudas y saldos a favor mediante la Cuenta Corriente de Monotributo y Autónomos (CCMA) en una sola plataforma. Anteriormente, los trabajadores independientes debían estar pendientes de diferentes vencimientos y plataformas digitales, situación que a menudo derivaba en errores u omisiones involuntarias. Con este cambio, Buenos Aires se suma a una tendencia federal de la que ya participan provincias como Mendoza, Córdoba, Entre Ríos, Salta y Santa Cruz, entre otras jurisdicciones que buscan reducir la carga burocrática.
El funcionamiento del sistema prevé una transición automática para quienes ya formen parte del Régimen Simplificado porteño, ya que resultarán incorporados de oficio al esquema unificado. Para los nuevos inscriptos, toda gestión de alta o modificación de datos deberá realizarse exclusivamente por el portal de ARCA a partir de la fecha de inicio. En ese proceso, el contribuyente informará su situación respecto a los ingresos brutos locales para quedar correctamente encuadrado. Como resultado, el sitio emitirá la credencial de pago bajo el Formulario F. 1520, que contiene el Código Único de Revista (CUR). Este código resume en una cifra los aportes jubilatorios, la obra social y los gravámenes de ambas órbitas estatales.
En este sentido, uno de los puntos más destacados es la recategorización automática. Toda modificación en la escala del monotributo nacional impactará de inmediato en el registro local, siempre que la categoría equivalente figure en la normativa vigente de la capital nacional. Esta sincronización entre las bases de datos asegura que la situación fiscal del vecino se mantenga actualizada sin intervenciones manuales constantes. Por su parte, la unificación también alcanza a las instancias de cese de actividad. Si una persona solicita la baja por renuncia, fallecimiento o fin de labores, el sistema procesará la desvinculación de ambos regímenes de manera simultánea, facilitando el cierre de los ciclos comerciales.
La digitalización total de la gestión también trae ventajas en términos de transparencia y trazabilidad. Al unificar los vencimientos en una sola fecha, el entorno digital permite una mejor organización financiera para el monotributista de la Ciudad. Además, el acceso remoto a la CCMA posibilita la regularización de deudas pendientes sin la necesidad de concurrir de forma presencial a oficinas de atención al público. Esta modernización del sistema recaudatorio porteño busca mejorar los niveles de cumplimiento fiscal al ofrecer un entorno amigable y eficiente que reduzca los costos de cumplimiento para los ciudadanos.
A su vez, el esquema contempla mecanismos para las exclusiones de oficio. En el caso de que la administración tributaria local detecte irregularidades y determine una exclusión, dicha novedad se comunicará a las autoridades nacionales para que evalúen el impacto sobre la situación tributaria general del sujeto. De tal modo, el control se vuelve más estricto pero también más coherente entre las diversas agencias del Estado. Asimismo, si un contribuyente detecta que su categoría nacional no encuentra un correlato directo en las tablas locales, el portal le permitirá realizar el trámite correspondiente de forma guiada para evitar inconsistencias en su legajo.
29La puesta en marcha de esta herramienta representa un avance significativo en la política de simplificación tributaria que se viene gestando en el país. Al centralizar la recaudación en un único portal, se reduce la dispersión de información y se agiliza la relación entre el fisco y el contribuyente. Para los miles de trabajadores autónomos de Buenos Aires, el comienzo de 2026 significará el fin de las doble liquidaciones y de la burocracia duplicada, permitiendo que el foco esté puesto en la actividad laboral y no en la resolución de complejos trámites impositivos.
