Se trata de una propuesta impulsada a través del Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires, desde BA Capital Gastronómica, con el apoyo de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés.
Con tal motivo, el próximo domingo 20 de septiembre, los bodegones, las cantinas y los restaurantes españoles de toda la CABA adheridos a la convocatoria, brindarán descuentos y acciones promocionales en Platos de Paella.
Recordamos que los locales intervinientes junto a sus respectivas promociones, podrán observarse en un mapa digital.
Asimismo, en los restaurantes habrá un QR para que los vecinos y los visitantes puedan escanear para acceder a una experiencia digital creada especialmente para la jornada. Desde allí, tendrán la posibilidad de informarse sobre el mapa de comercios participantes, como así también, sumarse a los juegos interactivos sobre esta comida emblemática de la culinaria de España. La propuesta lúdica motiva a ser parte de una celebración, desde la conexión con los distintos locales que participan de la movida y con los que serán elegidos, para saborear una paella increíble en el trascurso de la jornada.
La Paella
Se ubica en un lugar muy significativo dentro la gastronomía porteña.
Nació en las áreas rurales de Valencia, España, como un plato comunitario, que arribó a nuestra Ciudad, gracias a las corrientes inmigratorias españolas, y rápidamente se convirtió en una excusa para la reunión familiar y social.
Su denominación, se refiere a la manera tradicional de elaborarla: concretamente “paella” surge del valenciano y quiere decir “sartén”. Tiene que ver con un recipiente ancho y bajo en el que se cocina.
En la actualidad, este auténtico clásico gastronómico, se incorpora a nuestra identidad gastronómica, mezclando sus raíces ibéricas con las costumbres criollas, dando vida a una comida que mediante la cual se expresa la diversidad cultural que tanto distingue a la Ciudad+ Linda del Mundo.
Según la influyente Publicación internacional “Forbes”, la Paella además es conocida como “Arroz a la Paella”.
Sus comienzos se registran en el siglo XV y XVI en las zonas rurales de Albufera de Valencia, donde pastores y campesinos mezclaban los alimentos que podían tener a su alcance para una alimentación saludable.
En un primer momento, se trataba de una combinación de arroz, harina y leche de almendras. Poco a poco fueron agregando ingredientes, como por ejemplo: conejos, patos, pollo y hasta caracoles.
Para enriquecer el plato, empezaron a incluir verduras, legumbres o especias que ellos mismos sembraban y cosechaban. ¿Cómo condimentos? Azafrán y Aceite de Oliva.
La deliciosa mezcla de aromas y sabores, hizo que la receta, no demorara en difundirse en todo el territorio español, de tal manera, que constituye el plato favorito para conmemoraciones de relevancia en la Península Ibérica.
Para más datos, ingresá en el siguiente link: Desarrollo Gastronómico.
