Durante 22 días, más de 40 brigadistas se capacitaron en técnicas avanzadas de combate y preservación ambiental en terrenos agrestes.
Bomberos de la Ciudad finalizó su tercer curso intensivo de formación en gestión de incendios forestales, que se extendió por 22 días y abordó técnicas específicas para intervenir en situaciones de alta complejidad. Con esta capacitación, el cuerpo ahora cuenta con más de 40 brigadistas especializados en este tipo de emergencias, fundamentales para preservar tanto vidas humanas como el medioambiente en escenarios agrestes.
El curso incluyó formación en temas como el uso de herramientas manuales para el combate del fuego en pequeñas y grandes extensiones forestales, sistemas de comunicación adaptados a espacios naturales amplios, meteorología aplicada, y primeros auxilios en zonas remotas. Además, se dictaron talleres prácticos que simularon escenarios reales para preparar a los brigadistas en intervenciones de alta exigencia.
Una de las actividades destacadas fue la visita a un helipuerto, donde los participantes conocieron de cerca el funcionamiento y apoyo de aeronaves utilizadas para combatir incendios desde el aire. En este sentido, se explicó cómo helicópteros y aviones desempeñan un rol crucial al reforzar las operaciones terrestres.
Asimismo, los bomberos aprendieron a encender contrafuegos, una técnica especializada que consiste en generar llamas controladas para detener la propagación del fuego. De este modo, se evita que el incendio avance hacia zonas más vulnerables. En estos escenarios, se privilegia el uso de herramientas manuales, ya que el agua, aunque importante, no es el recurso principal de combate.
El curso también incluyó una sección especial dictada por el Instituto Nacional de Microbiología Dr. Malbrán, en la que se abordaron riesgos vinculados al contacto con ofidios, escorpiones y otros arácnidos presentes en terrenos forestales. Este enfoque integral no solo consideró aspectos técnicos, sino también las particularidades del entorno natural en el que se desarrollan estas intervenciones.
En los últimos años, la figura del bombero forestal ha evolucionado. En tanto, se reconoce su papel no solo como combatiente del fuego, sino también como agente ambiental encargado de proteger ecosistemas. Esta nueva perspectiva se enfoca en rescatar áreas no afectadas por las llamas, ya que estas zonas representan un reservorio vital para la regeneración natural de los bosques dañados.
De tal modo, esta visión ambientalista forma parte del enfoque del Sistema Nacional de Manejo del Fuego, al que pertenece la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En el territorio porteño, la Brigada de Incendios Forestales del Cuerpo de Bomberos se ocupa de las cuatro reservas ecológicas de la Ciudad, aplicando estrategias que buscan mitigar el impacto de los incendios y promover la recuperación de los ecosistemas afectados.
El Plan Director de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires contempla la gestión de incendios forestales como parte de su estrategia en el punto B del apartado 3. Esto refuerza el compromiso del sistema público con la preparación frente a emergencias ambientales que, aunque menos frecuentes en la Ciudad que en otras regiones del país, requieren un manejo profesionalizado.
Por su parte, este curso refuerza la capacidad operativa del cuerpo, asegurando una respuesta rápida y eficiente ante situaciones de incendio en las reservas ecológicas locales o en apoyo a otras jurisdicciones que lo necesiten.
