Como cada año, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dedica una parte de sus recursos al mantenimiento del arbolado, de manera de continuar incrementando la cantidad de especies arbóreas en sus veredas, calles y espacios verdes, los que se van a sumar a los cientos de miles que ya integran el paisaje urbano porteño.
Los árboles, en permanente evolución, no están exentos de llegar al estado de decrepitud natural, o pueden padecer por alguna situación externa que limita su desarrollo normal, realidades que podrían derivar en riesgos para los peatones que circulan cerca de ellos cotidianamente.
Estos son algunos de los motivos que impulsan las nuevas plantaciones en la CABA, pero además, los cambios pueden estar vinculados con la actualización de la trama urbana, con el objetivo de abrir nuevas ubicaciones que incorporen planteras que inauguren la presencia de ejemplares jóvenes.
El Equipo de Inspectores de Arbolado de cada Comuna es el encargado de identificar estos nuevos lugares como así también, con respecto a la necesidad de reemplazo.
Los Inspectores recorren las calles barriales para realizar un relevamiento exhaustivo, una actividad donde se tienen en cuenta los mensajes de los vecinos enviados por medio de la Web Oficial BA Colaborativa.
Los pasos siguientes
Una vez determinados los lugares que serán ocupados por los árboles nuevos, junto con la empresa de mantenimiento perteneciente a cada Comuna, se avanza con la planificación de la temporada a llevar adelante. La tarea consiste en la selección de la especie, de acuerdo con las pautas dispuestas para cada corredor a través del Plan Maestro de Arbolado de la Ciudad de Buenos Aires, asimismo, se elabora una agenda tentativa a partir de la cual comenzarán a desarrollarse los trabajos.
Iniciada la temporada, las cuadrillas y los inspectores salen a las calles para llevar a cabo las jornadas de plantación.
Ya con los puntos mapeados, se dirigen a los diferentes barrios para completar los espacios vacíos, paso a paso:
–El primero, tiene que ver con la apertura del hoyo de plantación, con el tamaño generoso como para recibir el cepellón-volumen de sustrato del tamaño de la maceta que se encuentra junto a la raíz-.
–Luego, llega el momento de la ubicación del ejemplar en el agujero, teniendo en cuenta que el cuello-área de transición entre el tallo y las raíces-, quede a nivel al ras del suelo.
–Posteriormente, se procederá a la instalación de tutores que colaboren con el soporte del ejemplar, en tanto, termina de establecerse.
–Llegará el turno de colocar la barrera anti-hormigas en el tallo del nuevo árbol y en los tutores, en todos los casos de especies y ejemplares que ramifican desde la base.
–Por último, el riego abundante en la totalidad de la plantera, para disminuir el estrés al que fuera sometido el ejemplar y promover la exploración radicular.
Si la implantación no resulta satisfactoria, la Empresa llevará adelante la reposición en el transcurso de los primeros dieciocho meses.
Para 2026, el GCBA se propone seguir aumentando el patrimonio verde con flamantes ejemplares en otros nuevos espacios disponibles correspondientes a las quince Comunas de la Ciudad de Buenos Aires.
Para ampliar información con respecto a la planificación actual, la ejecución y mantenimiento realizado durante años anteriores, podés ingresar a la sección: Plantaciones de Arbopedia.
