Un nuevo emprendimiento fusiona el legado de los canillitas con la cultura urbana y el café de alta calidad en el corazón de la Ciudad
En pleno centro porteño, a escasos metros de la Facultad de Medicina, se inauguró «Canillita», un innovador espacio que combina la tradición del kiosco de diarios con el aroma del café recién molido y la vibrante cultura urbana. Este proyecto, desarrollado por tres jóvenes emprendedores platenses, ha generado gran expectación y ha recibido el apoyo entusiasta de la comunidad en redes sociales.
El proyecto surgió de la visión de Lautaro Loguzzo, Gerónimo Messineo y Julián Cerati, quienes decidieron transformar un antiguo puesto de diarios, ubicado en la esquina de Junín y Paraguay, en un moderno y multifuncional punto de encuentro. «El proyecto no solo busca ofrecer café de alta calidad, sino también rendir homenaje al oficio de los canillitas que, durante décadas, fueron un pilar esencial en nuestra comunidad», explica Lautaro Loguzzo, uno de los fundadores. El emprendimiento destaca por su café de 90 puntos, una calidad que ha llamado la atención de los amantes del buen café.
La idea de «Canillita» nació durante un viaje de Lautaro a Europa, donde observó un puesto de diarios convertido en cafetería. Fascinado por el concepto, decidió investigar y descubrió que en Argentina existía una restricción que impedía la venta de café en los kioscos. Sin embargo, una resolución del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, en noviembre de 2023, permitió finalmente la incorporación de bebidas no alcohólicas en estos establecimientos, facilitando la realización del proyecto.
Con la nueva normativa a su favor, los emprendedores se dedicaron a ejecutar su plan. «No queríamos simplemente reemplazar el viejo kiosco por una cafetería, sino mantener la esencia del canillita mientras introducíamos un nuevo concepto», aclara Lautaro. Además del café, el puesto preserva el servicio de reparto diario, atendiendo a los 90 suscriptores de prensa locales desde temprano en la mañana.
El emprendimiento no solo se enfoca en el café, sino también en el arte y la cultura. En la inauguración, se llevaron a cabo eventos de freestyle y breakdance, con el objetivo de apoyar y dar visibilidad a los artistas urbanos. Lautaro comenta: “El café es solo una excusa para revitalizar un espacio urbano deteriorado y apoyar a los artistas que necesitan un lugar para mostrarse”.
En cuanto a la remodelación del espacio, Lautaro, quien también tiene estudios en arquitectura, se encargó de diseñar un entorno que respetara la esencia del antiguo puesto. «Mi formación en arquitectura me permitió optimizar el espacio, manteniendo su carácter histórico mientras lo adaptaba a las necesidades actuales», explica. La transformación ha sido notable, con una nueva luminaria, decoración moderna y una atmósfera vibrante que atrae tanto a estudiantes como a jóvenes profesionales.
El éxito de «Canillita» no solo radica en su oferta de café, sino también en su capacidad para revitalizar el área circundante. Lautaro y sus socios esperan que su innovador concepto pueda ser replicado en otras ciudades del país. “Nuestro objetivo inicial era darle nueva vida al canillita tradicional, y lo hemos logrado. Ahora, esperamos expandirnos y llevar este modelo a otras localidades”, afirma Lautaro.
