Cada 18 de abril se celebra esta fecha tan significativa a nivel global, que invita a pensar, a reflexionar acerca del valor que adquiere el patrimonio cultural a nivel local y en general, como así también, a la necesidad de impulsar acciones tendientes al cuidado y la preservación adecuada.
La conmemoración vigente desde 1983, surge de una iniciativa conjunta entre el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO.
¿A qué nos estamos refiriendo cuándo decimos “Patrimonio”?
Tiene que ver con el conjunto de manifestaciones materiales e inmateriales de ideales, valores y figuras que dan vida a la identidad cultural e histórica de una sociedad. Se podría decir que constituye un gran archivo de la memoria colectiva.
El patrimonio histórico/educativo establece vínculos entre las diferentes generaciones, revaloriza la relación entre el pasado y la actualidad, y promueve la reflexión con respecto a la huella que vamos dejando…
Desde este contexto, el Ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi, señaló: “Las esculturas, los monumentos y los edificios históricos son parte del paisaje de la Ciudad… En algunos casos, son piezas artísticas o construcciones de cien o ciento cincuenta años…Preservarlos es una responsabilidad que asumimos con trabajo concreto: hay un esfuerzo técnico enorme detrás de cada restauración, y queremos que los vecinos tengan la tranquilidad de que su patrimonio está siendo cuidado”.
Se puede decir, sin temor a equivocarse, que nuestra Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es un verdadero Museo Vivo a Cielo Abierto, que permite a quien lo desee, percibir su identidad y grandeza a simple vista.
¿Lo Sabías?
Las plazas, parques, calles y avenidas de la CABA cuentan con más de dos mil cuatrocientas esculturas, monumentos y obras de arte que brindan permanente testimonio de la historia porteña y nacional.
Desde esta perspectiva, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires impulsa una agenda activa de políticas, la que tiene como eje central la preservación del paisaje y el patrimonio urbano dentro del territorio porteño.
Para conocer un poco más acerca del cuidado de las piezas únicas que habitan el espacio público
La Ciudad cuenta con un Taller especialísimo, se llama MOA, es decir: Monumentos y Obras de Arte, y que vale la pena mencionar también, ya que este año cumplirá sus primeros setenta años de existencia.
El MOA es el espacio responsable de todo lo que está relacionado con la restauración, mantenimiento, limpieza y cuidado de más de dos mil cuatrocientas esculturas, monumentos y obras de arte que se encuentran emplazadas en las calles, parques, plazas y plazoletas porteñas.
Fue fundado en 1956 y está ubicado en la Plaza Sicilia, corazón del Parque Tres de Febrero. Su edificio integra el patrimonio histórico de la Ciudad.
Hace casi doscientos años, entre 1835 y 1854, estuvo habitado por el personal doméstico que realizaba tareas en la Quinta de Juan Manuel de Rosas. Hoy por hoy, el Equipo de Restauradores del MOA trabaja día a día para preservar ese patrimonio escultórico.
En octubre de 2025, el GCBA concluyó una gran obra destinada a la renovación y a la ampliación del MOA.
La iniciativa, a cargo del Ministerio de Espacio Público, abarcó una intervención total que incluyó, la restauración de las naves históricas del Taller, la readecuación de los sectores de trabajo y la incorporación de flamantes herramientas y equipamiento.
Además, fueron instaladas grandes mesadas y estanterías que facilitan el ordenamiento del lugar para la realización de los trabajos diarios.
El MOA ahora dispone de un Fondo Documental, con más de trescientas cajas y dos mil quinientas carpetas. Un hecho que constituye un instrumento fundamental para las tareas de los restauradores, ya que en ese Fondo Documental, tienen la posibilidad de encontrar información o las imágenes requeridas, como para reponer o reconstruir piezas históricas dañadas o que se han extraviado.
