Un operador registró en video la riesgosa tarea de reemplazar el antiguo pararrayos del Obelisco, a casi 70 metros de altura, y compartió el material en redes sociales, donde se multiplicaron los mensajes de asombro.
Una serie de impactantes imágenes registradas desde un dron captó la atención de miles de usuarios en redes sociales tras documentar el reemplazo del pararrayos del Obelisco, uno de los monumentos más emblemáticos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Las fotos y videos, publicados por el operador Juan Roleri en su cuenta de X, retratan en detalle la compleja y arriesgada tarea que llevaron a cabo dos trabajadores de la empresa Bacigaluppi Hnos S.A.
El operativo se realizó a 67 metros de altura, en la punta del icónico monumento porteño. Allí, los operarios, provistos de arneses y otras medidas de seguridad, trabajaron dentro de una pequeña estructura metálica mientras manipulaban herramientas y partes del nuevo sistema. Roleri, contratado por la empresa para documentar el procedimiento, compartió su experiencia a través de una serie de publicaciones que rápidamente se viralizaron.
«Hoy cambiaron el pararrayos del Obelisco y la empresa me contrató para registrarlo. Cuando creas que tenés coraje, recordá a estos dos cristianos sentados (literalmente) en la punta del Obelisco porteño», escribió el operador, acompañando sus palabras con las imágenes que capturó con su dron. https://twitter.com/i/status/1911514245407142118
Asimismo, en sus siguientes posteos destacó el compromiso de los técnicos encargados del reemplazo del pararrayos, una pieza que había sido instalada originalmente en 1936, el mismo año de la inauguración del Obelisco. «Estos pibes ponen el lomo y encima lo hacen con orgullo. Algo que me decía uno de ellos es que iba a contarle a sus nietos qué él había sido quien cambió el pararrayos del Obelisco», relató Roleri en su publicación.
En este sentido, las imágenes generaron una ola de reacciones entre los usuarios de la red social, quienes elogiaron el coraje y la destreza de los trabajadores. «Se me revuelve el estómago de solo ver las imágenes. Realmente los admiro», escribió una internauta. «Increíble, unos genios estos hombres», agregó otra usuaria.
El sentimiento predominante entre quienes se toparon con el material audiovisual fue el vértigo. De tal modo, muchos comentaron que solo con ver las imágenes experimentaban una sensación de mareo o ansiedad. «Pueden estar bien agarrados con arneses de seguridad y todo pero estar suspendido a esas alturas… Te la regalo», reconoció un usuario. «Mirá que soy piloto, pero no te lo voy a negar: me tiemblan las piernas del vértigo», confesó otro, reflejando la impresión general que causó la hazaña.
Las publicaciones de Roleri superaron las 138.000 visualizaciones en menos de tres horas, confirmando el interés que generan tanto las tareas vinculadas a monumentos históricos como las imágenes captadas desde ángulos poco convencionales. A su vez, el video sirvió como testimonio de una labor silenciosa y poco conocida, llevada adelante por operarios altamente calificados.
Además del cambio del pararrayos, el Obelisco viene siendo objeto de diversas obras de modernización. Inaugurado en 1936, el monumento atraviesa una serie de intervenciones orientadas a mejorar la experiencia de los visitantes. Entre los trabajos más recientes se encuentra la instalación de un ascensor con capacidad para cuatro personas, que contará con tres de sus caras vidriadas y se desplazará hasta el nivel 55.
En la misma línea, se habilitará un mirador desde donde se podrá apreciar una vista panorámica del centro porteño. Para acceder a él, será necesario subir una escalera caracol de 35 escalones, que conducirá a cuatro ventanas estratégicamente ubicadas en la cima del monumento.
La estructura del nuevo ascensor, de tipo metálica y atornillada, fue diseñada especialmente para poder desmontarse sin afectar la integridad del Obelisco. Además, se sumará una escalera de emergencia metálica que correrá en paralelo al ascensor. Las obras incluyen también la limpieza de los muros interiores y la renovación de las instalaciones eléctricas.
El proyecto de remodelación comenzó en julio de 2024 y se prevé que finalice a lo largo de este año. De tal modo, se busca no solo preservar el valor patrimonial del monumento, sino también hacerlo más accesible y atractivo para residentes y turistas.
