A partir de una investigación llevada adelante por el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se logró desarticular una red de explotación laboral de menores que actuaba oculta tras la pantalla de verdulerías barriales.
Como resultado del operativo realizado fueron rescatadas tres adolescentes de 15 años, quienes permanecían cautivas y eran obligadas a cumplir jornadas de trabajo de catorce horas diarias, a vivir en el hacinamiento, la violencia física y las restricciones de su libertad. Según trascendió, una de las menores habría sido víctima de abuso sexual. Hasta el momento, dos personas mayores de edad fueron detenidas.
La pesquisa comenzó el miércoles, cuando la primera adolescente fue vista en situación de calle por los Equipos territoriales del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes porteño a cargo Victoria Morales Gorleri.
La menor había pasado la noche en la vía pública, tras recibir una golpiza por parte de uno de los adultos, la joven decidió abandonar el lugar, escapándose.
De acuerdo con el testimonio brindado por la menor, comentó que se encontraba en una verdulería del barrio de Belgrano junto a otras dos adolescentes de la misma edad. Confirmó que solo podía salir los domingos con la familia, en paseos por la CABA y que en el transcurso de la semana, tenía que trabajar en la verdulería desde las 7 hasta las 21.
La Justicia en Acción
Como consecuencia del testimonio de la joven, de inmediato intervino la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas y la Justicia Federal, dispuso un conjunto de allanamientos relacionados con el entorno familiar y comercial, con domicilio en: Ciudad de la Paz 1771 y Amenábar 1782, en el barrio de Belgrano.
En el primer local allanado se localizó a la segunda adolescente de 15 años, habría llegado a nuestro país hace un año desde Bolivia. Estaba a cargo de la atención al público, la reposición de mercadería y de la limpieza. Dormía en la parte superior de la verdulería en un ambiente de hacinamiento total. Ella también se refirió a las jornadas prolongadas de trabajo de catorce horas diarias, y sin la posibilidad de concurrir a la escuela.
Finalmente, ayer se pudo localizar a la tercera adolescente: estaba sola atendiendo otra verdulería del mismo grupo comercial en el barrio de Belgrano. Había llegado hace pocos meses de Bolivia y había trabajado en otro comercio perteneciente a la misma red situado en la localidad bonaerense de Bernal. El Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes dispuso su resguardo sin pérdida de tiempo y se procedió a la clausura del local.
Las evaluaciones médicas y psicológicas llevadas adelante por el personal especializado en trata del CDNNyA indicaron que las jóvenes presentan: problemas de salud mental debido a golpes y hematomas, síntomas de enfermedades no tratadas e indicios de malnutrición.
Las menores tenían escasa o nula vinculación con el sistema educativo formal, al parecer, solo una de las tres estaría escolarizada. Sus vidas estaban marcadas por el encierro y salían muy poco al exterior, lo que acrecentaba el sentimiento de desarraigo al encontrarse en un país totalmente distinto al suyo.
A este dramático panorama, se sumó una gravísima denuncia: las adolescentes comentaron que una de ellas había padecido un presunto abuso sexual por parte de un hombre de alrededor de 30 años, identificado como el propietario de otra verdulería.
Con respecto a este tema, el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, señaló: “Gracias al trabajo de Victoria Morales Gorleri y su Equipo del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, detectamos el caso y, en conjunto con la Policía Federal y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas, las pusimos a resguardo. Todos los responsables ya están detenidos y las adolescentes, a salvo. Ley y orden”.
Por su parte, Victoria Morales Gorleri, sostuvo: “La explotación infantil y adolescente no siempre ocurre en ámbitos ocultos o alejados de nuestra vida cotidiana, y muchas veces sucede frente a nuestros ojos…No naturalicemos situaciones que vulneran derechos, como ver a un adolescente trabajando en un comercio en condiciones que pueden ser de explotación laboral…Ante cualquier situación que genere preocupación o dudas, es fundamental buscar ayuda a través de la Línea 102 o el 911…Todos podemos y debemos ser parte de la restitución de derechos”.
