La distinción, que reconoce las mejores prácticas de revitalización de cascos históricos, eligió la obra chilena entre 46 proyectos de América Latina. El jurado destacó el lenguaje contemporáneo de la propuesta y su capacidad para recomponer el tejido urbano en una zona central deteriorada.
El Premio Gubbio 2025, una distinción bianual que celebra las mejores intervenciones de revitalización y puesta en valor del patrimonio, otorgó su novena edición al Hotel Debaines, un proyecto proveniente de la ciudad de Santiago, Chile. La obra fue elegida entre un número récord de postulaciones: 46 proyectos presentados por 32 ciudades y 12 países de América Latina y el Caribe, casi duplicando el número de candidaturas de ediciones anteriores. Catorce de las ciudades participantes se sumaron al certamen por primera vez, lo que refleja un crecimiento en el reconocimiento de este concurso a nivel regional.
El proyecto ganador se destaca por ser una obra de lenguaje contemporáneo que se apropia de un predio que estuvo sin uso durante años en el centro histórico de la capital chilena. El nuevo edificio dialoga de forma efectiva con los inmuebles de alto valor patrimonial de su entorno, logrando recomponer el tejido urbano y dotar de nueva vitalidad al sector. Ubicado junto al Teatro Municipal y otros inmuebles de gran valor, el objetivo central del Hotel Debaines es revitalizar el centro, recuperando la actividad y la calidad urbana en una zona que ha sufrido un gran deterioro.
En esta 9.ª edición del Premio Gubbio, el jurado internacional decidió otorgar, además del premio principal, dos menciones especiales y destacar cuatro proyectos adicionales por su calidad e impacto.
La primera mención fue para el conjunto de propuestas enmarcadas en el Plan Maestro del Centro Histórico de Lima, presentadas por el Programa Prolima. Estas propuestas incluyeron el mejoramiento y rediseño de vías, la recuperación de la Iglesia y Convento de Santo Domingo, la puesta en valor del Panteón de los Próceres (antigua Iglesia de San Carlos), y la recuperación y puesta en valor de la Iglesia de las Trinitarias. Por su parte, la segunda mención fue para la puesta en valor del Palacio Belgrano Otamendi, ubicado en San Fernando, provincia de Buenos Aires, Argentina, presentado por la empresa Hit Construcciones.
Asimismo, los cuatro proyectos destacados fueron: Mansión Xanadú (antigua Casa Dupont), en Varadero, Cuba; Crónica de una herencia restaurada, sobre la consolidación estructural postsismo del patrimonio religioso en el centro histórico de la Ciudad de México; el Plan Especial de Desarrollo Integral (PEDI) de la Zona Patrimonio Mundial del centro histórico de Camagüey, y el proyecto del ex Hotel Bolívar, ubicado en el casco histórico de Buenos Aires, presentado por el estudio Callegari Minervini & Asociados.
El jurado internacional estuvo compuesto por expertos de alto nivel, incluyendo al arquitecto Stefano Storchi, presidente de la Asociación Nacional de Centros Históricos y Artísticos de Italia (ANCSA); el arquitecto Fabrizio Toppetti, de la misma asociación; la arquitecta Ayleen Robainas Barcia, especialista en patrimonio del Plan Maestro de Rehabilitación de La Habana; el arquitecto Norberto Feal, presidente de CICOP Argentina; y la arquitecta Graciela Labato, técnica de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico del Gobierno de la Ciudad.
Durante la ceremonia de premiación, Pedro Aparicio, director General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico del Ministerio de Cultura de la Ciudad, expresó: “Lo que siento en este momento es orgullo y agradecimiento. Orgullo por estar en este cargo en esta edición del Premio Gubbio que ha sido récord en cantidad de postulantes, pero también que se destaca por la calidad y la diversidad de las presentaciones. Y agradecimiento a los equipos que trabajaron en la organización y a los jurados que han tenido que trabajar muchísimo”.
En la misma línea, el arquitecto Stefano Storchi, presidente de ANCSA, consideró que “el resultado de este año fue muy valioso e importante, porque con esta edición se comprendió el significado del Premio, su peculiaridad, que es la evaluación de proyectos actuados, no solamente de ideas sino de actuación, que valoriza la capacidad de intervención en los cascos y ciudades históricas”.
El Premio Gubbio fue creado en 1990 por ANCSA para los países europeos y logró un significativo prestigio internacional. Desde 2009, la distinción se entrega para América Latina y el Caribe, a partir de un acuerdo entre ANCSA, la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico del Gobierno de la Ciudad y la Oficina del Historiador de La Habana. El objetivo principal es el reconocimiento a las buenas prácticas en proyectos y obras para la revitalización y puesta en valor del patrimonio en los distintos centros históricos de la región. Se busca promover y difundir avances teóricos y modalidades de gestión que impliquen mejoras en materia de protección patrimonial y valorización urbana.
María Fernanda Arroyo, gerente de Cascos Históricos, manifestó que “se trata de un premio que favorece y estimula la conexión entre ciudades, tanto en el área de patrimonio como en la revalorización del paisaje y ciudades históricas. Se trata de una red que ha crecido y se ha potenciado con las ediciones anteriores”. Esto incluye intervenciones de recuperación y regeneración del patrimonio edificado, intervenciones adecuadas de nueva arquitectura en paisajes históricos e iniciativas de gestión y de organización en el marco de estrategias de recalificación de ámbitos urbanos y/o territoriales.
