jueves, noviembre 5, 2026
SOCIEDAD

La Justicia porteña investiga la responsabilidad docente tras la explosión en una escuela de Palermo

El fiscal Miguel Ángel Kessler busca determinar si hubo negligencia en la supervisión del experimento que provocó el estallido y dejó a cuatro alumnos heridos durante una feria de ciencias.

La Justicia porteña avanza en la investigación por la explosión ocurrida en el colegio Guadalupe, en el barrio de Palermo, durante una feria de ciencias que terminó con cuatro estudiantes heridos, uno de ellos en grave estado. Las pericias preliminares determinaron que el incidente se originó cuando un alumno de 16 años arrojó alcohol sobre un mechero que comenzaba a apagarse, lo que provocó una violenta combustión.

El caso está en manos de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°5, a cargo del fiscal Miguel Ángel Kessler, quien dispuso una serie de medidas para esclarecer el hecho y definir eventuales responsabilidades. La hipótesis principal apunta a una posible falta de control docente durante la actividad. En ese sentido, se investiga si los adultos a cargo permitieron el uso de materiales inflamables sin la supervisión ni las condiciones de seguridad adecuadas.

Según el informe médico, el joven que manipuló el alcohol sufrió quemaduras en el 35% de su cuerpo, principalmente en el abdomen, tronco, cuello y rostro, y permanece internado en terapia intensiva en el Hospital Gutiérrez. Otro estudiante, con el 20% de su superficie corporal afectada, ya fue dado de alta tras recibir atención en el Hospital del Quemado. Los dos restantes, de 13 y 18 años, sufrieron lesiones leves.

El fiscal Kessler ordenó tomar declaración testimonial a todos los adultos presentes, incluidos padres y madres, para determinar la cantidad de docentes responsables y su ubicación exacta al momento del siniestro. Además, solicitó un relevamiento de los experimentos realizados durante la feria, con el objetivo de establecer si existían otras actividades que implicaran riesgos similares. La investigación podría derivar en imputaciones por lesiones culposas en caso de confirmarse omisión del deber de cuidado.

El estallido ocurrió mientras los alumnos recreaban el clásico experimento del “volcán artificial”, una práctica que combina alcohol etílico y fuego. Según el relato de Federico, estudiante de tercer año, la escena fue estremecedora: “La mesa explotó y el chico se prendió fuego de pies a cabeza. Estamos todos muy conmocionados, estaba al lado mío y fue tremendo”.

La rápida reacción de algunos docentes fue clave para evitar consecuencias más graves. “Un profesor se fue corriendo a buscar un guardapolvo porque el alcohol no se apaga con agua. Le tiraron guardapolvos encima y otro profesor se le tiró encima para apagarlo, un capo”, contó el mismo alumno, visiblemente conmovido. Sin embargo, no todos los adultos actuaron del mismo modo. “Nuestro profesor se escondió, es un pelotudo”, denunció el joven, quien además aseguró que “no había ninguna precaución” y que faltaban matafuegos en el aula.

Entre los testimonios más críticos, la médica Mariana Laura Cornejo, madre de una alumna de la institución, señaló: “Los padres no tenían conocimiento de que se realizaría el experimento”. En diálogo con TN, expresó su indignación por lo ocurrido: “Se hizo el experimento del volcán, que terminó explotando. Parece increíble, pero nuevamente la misma historia: el tema del volcán con mala instrumentación y, habiendo tenido esto hace tan poco, no era necesario hacerlo”. Según explicó, si las familias hubieran sido notificadas, podrían haber pedido su cancelación.

El hecho generó conmoción entre la comunidad educativa y abrió un debate sobre los protocolos de seguridad en actividades escolares. Por su parte, personal de Bomberos de la Ciudad intervino en el lugar tras la explosión y realizó peritajes para determinar las condiciones del aula y del material utilizado. También se inspeccionaron los elementos de prevención contra incendios, ante la denuncia de falta de extintores.

A su vez, la fiscalía solicitó un informe técnico sobre los riesgos asociados al uso de alcohol en experimentos pedagógicos y sobre los procedimientos de seguridad exigidos por el Ministerio de Educación para ferias científicas en establecimientos educativos de CABA. El objetivo es determinar si la institución cumplía con las normas vigentes o si existió negligencia en la organización del evento.

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