Esta fecha tan significativa, sobre todo en un tiempo altamente influenciado por el mundo digital, las redes sociales, y la divulgación de contenidos de manera rápida y fragmentada, se celebra cada primer miércoles de febrero.
La propuesta surge a partir del impulso de la Organización Sin Fines de Lucro “LitWorld” desde 2010, y tiene por objetivo reconocer y destacar la importancia que conlleva la práctica de contar historias, en lo que hace a preservar esos relatos transmitidos por medio de la palabra oral. Una iniciativa cultural, pedagógica, capaz de promover la alfabetización, la escucha, el compartir en grupo de una lectura en voz alta y la creación de nuevos lectores”.
A propósito de este tema, la Investigadora Adjunta en el CONICET, especializada en Psicolingüística Aplicada a la Educación, la Doctora Marina Ferroni, precisó: “Cuando un adulto le lee en voz alta a un niño lo está acercando a la cultura escrita, lo está acercando a las historias que la humanidad ha creado para entenderse…Un adulto que le lee a un niño, lo hace parte de una comunidad de lectores…En lo emocional, la lectura constituye un acto de cercanía, de atención; que alguien te esté hablando, te esté prestando atención, te dedique ese tiempo y que, además, te esté ayudando a comprender lenguaje, a comprender historias, a comprender palabras, es de una riqueza inmensa”.
En tanto, otra investigadora del CONICET y especialista en vocabulario, la Doctora Celia Rosemberg, señaló:“En los primeros años de vida, leerle a un niño o a una niña no es solo transmitir palabras o historias: es construir un espacio de encuentro…La voz adulta, el ritmo, la cercanía física y la atención compartida generan seguridad emocional, fortalecen el vínculo y habilitan un clima de confianza que es clave para el aprendizaje.”
En otro tramo de las declaraciones periodísticas ofrecidas, la Doctora Rosemberg, expresó:
“La lectura en voz alta expone tempranamente a las niñas y los niños a formas complejas del lenguaje, a vocabulario que no siempre aparece en la conversación cotidiana y a estructuras narrativas que organizan la experiencia…Todo eso contribuye al desarrollo del lenguaje, de la comprensión y, más adelante, de la alfabetización…Leer en voz alta no es un ‘antes’ de aprender a leer: es parte del aprender a leer.”
Algunos de los beneficios que te proporciona la Lectura en Voz Alta:
-Mejora notablemente la dicción.
-Fortalece la memoria.
-Colabora en la comprensión lectora.
-Motiva la imaginación.
-Activa el desarrollo neurológico y emocional en los niños y niñas.
-Reduce la deserción y la repitencia escolar.
-Favorece el enriquecimiento del vocabulario.
-Optimiza las habilidades comunicativas.
-Disminuye sensiblemente los niveles de ansiedad y estrés.
-Impulsa a ser más empáticos.
