SALUD

Día Internacional de la Lucha contra el Chagas


Se trata de una enfermedad infecciosa que constituye un grave problema de salud pública en muchos países de América Latina. 

La enfermedad de Chagas es causada por el parásito Trypanosoma cruzi, este puede vivir en la sangre y en los tejidos de personas y animales y en el tubo digestivo de insectos conocidos como vinchucas, explica la doctora Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC.

Según un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en Argentina habría 7.300.000 personas expuestas, de las cuales 1.505.235 estarían infectadas y, de ese segmento, 376.309 presentarían cardiopatías de origen chagásico.

En el país, actualmente funciona el Programa Nacional contra el Chagas que está basado en la capacitación de equipos técnicos para optimizar el control, incrementar la vigilancia permanente, y lograr un diagnóstico y tratamiento oportuno de los infectados para disminuir la morbimortalidad y su impacto socioeconómico.

La doctora El Haj detalla que la vía de contagio más frecuente es la vectorial, mediante la picadura de la vinchuca infectada con los parásitos del Chagas. Estos insectos habitan en casas de barro o arcilla, en las grietas de los pisos, las paredes o los techos. Una vez que la vinchuca pica a una persona para alimentarse de su sangre, defeca y deposita parásitos en la piel que, frente a la acción de rascarse, se introducen en el cuerpo del paciente.

Por otro lado, otras vías de transmisión -aunque muy poco habituales en nuestro país gracias a los controles que se implementan- son: la vía congénita, por transmisión de madre a hijo durante el embarazo, y la vía transfusional, ya sea transfusión de sangre o trasplante de órganos.

Una enfermedad silenciosa

“El diagnóstico del mal de Chagas, en primera instancia se hace a partir de pruebas de sangre y, en el caso que se detecte la infección, se indican estudios de imágenes. Estos estudios y el tratamiento son gratuitos en todos los hospitales y centros de salud del país”, explica la Directora Médica Nacional de OSPEDYC.

La primera etapa de la enfermedad comienza poco después de que el paciente se infecta y tiene una duración de entre 15 y 60 días. En la mayoría de los casos no hay manifestación clínica, pero en otros puede haber síntomas inespecíficos como fiebre, diarrea, dolor de cabeza, cansancio, irritabilidad, vómitos, falta de apetito, malestar general, inflamación de la piel en el lugar por donde ingresó la infección y, si la picadura fue cerca del ojo y la persona se lo frota, puede manifestarse como “ojo en compota”. 

En el caso de la segunda etapa, puede afectar al corazón y, en menor medida, al sistema digestivo y nervioso, provocando distintos grados de invalidez e inclusive la muerte si no es tratada a tiempo con la medicación adecuada, esta se da al cabo de 20 o 30 años una vez infectada la persona.

Cómo prevenirlo

La doctora El Haj apunta que lo más importante es evitar la existencia de la vinchuca en las viviendas y sus alrededores debido a ser la principal vía de contagio del mal de Chagas.

Por este motivo, la especialista recomienda acciones preventivas a tener en cuenta para lograr su erradicación:

  • Revisar frecuentemente las viviendas y sus alrededores. Las vinchucas dejan manchas de materia fecal en las paredes que son claramente identificables.
  • Ventilar las camas y los catres.
  • Limpiar detrás de muebles y objetos colgados de las paredes.
  • Mover y revisar objetos amontonados con frecuencia.
  • Evitar que los animales (perros, gatos, chanchos, gallinas, etc.) duerman dentro de la casa.
  • Construir gallineros y corrales lejos de la casa.
  •  Tapar las grietas y los agujeros de las paredes y techos, para alisar dichas superficies.

¿Qué hacer si aparece una vinchuca?

Se les recomienda a quienes viven en zonas endémicas que si encuentran vinchucas, intenten agarrarlas con un guante, sin aplastarlas, y transportarla en un frasco o bolsa con ventilación a la autoridad municipal para permitir el análisis del insecto y solicitar el rociado de la vivienda. Luego de este procedimiento, las vinchucas y ninfas muertas caerán al piso, pero los parásitos pueden permanecer vivos durante algunos días, por lo cual es fundamental barrer, quemar o enterrar a las vinchucas muertas para no ser aplastadas o pisadas y contagiar así a personas o animales.

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