TURISMO

El arte argentino deslumbra en la feria internacional Artissima de Turín

“En el contexto de ferias internacionales, Artissima es la más grande de las ferias pequeñas y la más pequeña de las grandes”, dice a Télam Ilaria Bonacossa, directora del evento que va por su 26 edición y que recibe cada año más de 50 mil visitantes y cinco mil coleccionistas de todo el mundo, en los inmensos y luminosos pabellones de Oval Lingotte Fiere.

La galería argentina Revolver exhibe en la feria italiana la obra de Vicente Grondona (Buenos Aires, 1977), pintor naturalista cuyo enfoque principal es la Pampa argentina y también su propia experiencia personal al aire libre y en contacto con la naturaleza. Otra argentina, Walden de Buenos Aires, también está presente pero con trabajos del artista uruguayo Antonio Slepak.

 

La madrileña Espacio Mínimo reúne una serie de obras “Sin título” de Liliana Porter (Buenos Aires, 1941), cuya producción suele centrarse en la temática del tiempo y la forma en que recordamos: la memoria como un orden que admite lo plural y que muchas veces elimina jerarquías y escalas.

La galería Nogueras Blanchard de Barcelona presenta las obras de la argentina Mercedes Azpilicueta (La Plata, 1981) cuyo trabajo se enfoca en la parte viva y cambiante del habla como parte de estructuras sociales que modelan nuestro comportamiento, tal como evidencia en “POW!” presente en Artissima, en la que Azpilicueta se apropia de voces ajenas, como la de una profesora de yoga autoritaria, la de un rematador de obras de arte y la de una madre obsesiva.

La obra del artista Mariano Sardón (Bahía Blanca, 1968) se exhibe en la galería italiana Artericambi, una serie de poéticos videos realizados en base a un dispositivo que registra los movimientos oculares de numerosas personas mirando paisajes de la naturaleza. Una manera de reflexionar sobre la mirada colectiva, en base a dónde se dirigen selectivamente los ojos de cada persona al observar una imagen.

“En 26 años Artissima se ha ganado una reputación por su enfoque en la experimentación y la búsqueda de nuevas visiones artísticas, por la coexistencia de enfoques múltiples y a menudo contrastantes, y por el ojo crítico de los galeristas que escriben el futuro de la historia del arte”, dijo a Télam la directora Ilaria Bonacossa.

. Télam: Este año, la feria propone como tema la dicotomía «deseo/censura». ¿De qué manera este tema se hace evidente cuando alguien visita los stands? ¿Dirías que estos son los principales temas que los artistas contemporáneos están poniendo en sus producciones?

. Ilaria Bonacossa: Los artistas siempre han tratado temas como el deseo y la censura, podemos decir que están en el centro de su práctica artística. Obviamente, estos temas han cambiado a lo largo de los años, moldeados por la cultura, la historia de las ideas y las costumbres. En lo particular a esta edición de la feria, la dicotomía deseo/censura surgió en respuesta a una sensación de desafío a la libertad, de un mundo más cerrado con sus fronteras y al mismo tiempo sus vertiginosas transformaciones. El deseo parecía una ‘línea de escape’ liberadora y revolucionaria, capaz de confrontar el statu quo y de abrir el camino a las visiones impredecibles de los artistas. Además, creo que este tema ‘deseo/censura’ dice mucho sobre cómo consumimos hoy en día las imágenes digitales, lo que se muestra y lo que está censurado por algoritmos que no conocemos del todo. Quería un tema que estimulara reflexiones heterogéneas sobre la compleja relación que existe en la sociedad contemporánea entre las imágenes y su control, y cómo el arte debería asumir estas polaridades.

. T: En el texto curatorial de la feria, usted cita «una energía que consigue infiltrarse en las grietas del sistema y abrir unas inesperadas visiones laterales capaces de mostrar espacios abiertos más allá de los límites de las convenciones». ¿Diría usted que los artistas contemporáneos de hoy miran, a través de sus obras, al pasado? O al futuro?

. IB: Los artistas siempre han tenido la capacidad de equilibrar el pasado y el futuro, mirando hacia atrás a otros artistas que han jugado un papel central a la vez que han ofrecido una perspectiva diferente para mirar al presente y abrir nuevas visiones hacia el futuro. Este año, Artissima celebra el décimo aniversario de la sección Back to the future, centrada en el redescubrimiento de los pioneros de la contemporaneidad (donde se encuentran las obras de Liliana Porter y del uruguayo Antonio Slepak). A lo largo de estos diez años, la feria ha presentado obras de más de 200 artistas que eran menos conocidos por el gran público, pero cuyo trabajo influye activamente en las prácticas contemporáneas actuales.

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